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¿Por qué una buena gestión de color?

Nuestro trabajo audiovisual se centra sobre todo en un sentido: la vista. Desde la creación de nuestra obra hasta el momento de la visualización por parte del cliente. Los colores, el contraste, la luz,.. son elementos que afectan nuestro trabajo y que pueden modificar la percepción que tenemos de él. Ponemos mucho empeño en nuestros diseños, nuestras fotografías, nuestros vídeos para conseguir ese estilo, que es el nuestro, el que nos define, para que después elementos como el tipo de impresión y de papel, o la pantalla donde se visualice cambie sutilmente todo nuestro esfuerzo.

 

La gestión de color viene desde el momento de la toma de la fotografía. Cada una de las cámaras que existen en el mercado tienen una forma diferente de entender el color, incluso entre cámaras del mismo modelo. Después, editaremos esas imágenes en nuestro entorno de trabajo donde el monitor será el encargado de la representación de los colores. De nuevo, cada monitor es diferente. Y por último tenemos el medio en el que el cliente va a recibir nuestro trabajo, que puede ser impreso o a través de una pantalla. Si el medio es impreso, podemos controlar la gestión de color y conseguir una buena gestión de color, aunque después todo pueda cambiar según el tipo de luz con el que se observe esa impresión. Si el medio es en pantalla, perdemos más ese control. Cada dispositivo, dependiendo de su calidad, tendrá una forma diferente de interpretar el color.

 

Por eso como profesionales audiovisuales tenemos que obligarnos y obligar a todo el que trabaje con nosotros a realizar una buena gestión de color, no sólo porque nuestro estilo de color depende de ello, sino porque como profesionales nuestra obligación es entregar al cliente un producto perfecto, con la mejor calidad. Pero como decíamos antes, cada vez nuestro trabajo depende mucho más de las pantallas donde se visualice nuestro trabajo, y tenemos que ser conscientes de ésto para adaptarnos a los nuesvos estándares de color. Debido a ello nosotros planteamos la gestión de color de una forma un poco diferente al resto y la adecuamos a las condiciones que hoy rigen el mercado en cuanto a color y contraste. Además, los medios de impresión han cambiado y también los soportes en papel, los cuales han mejorado y han conseguido una uniformidad mayor. ¿por qué entonces seguir utilizando los valores de calibración que regían la gestión de color durante años, si la mayoría de nuestro trabajo ahora se ven en pantalla y si se imprime se hace en papeles mejores?

 

Durante una serie de artículos vamos a desgranar un poco más la gestión de color y cómo creemos que podemos sacarle el mejor partido para nuestro trabajo sin caer tampoco en una obsesión por ella. Os explicaremos nuestras percepciones durante estos años de trabajo en es sector audiovisual y las opciones que nosotros hemos elegido para conseguir que nuestro trabajo represente fielmente nuestro estilo. Además, también os ofrecemos nuestros servicios de gestión de color, los que hemos ido depurando hasta conseguir un resultado óptimo, que adaptaremos a vuestro flujo de trabajo para que también vosotros podáis estar seguros de que estáis consiguiendo el mejor resultado para vuestras creaciones.

Calibración de enfoque para objetivos Sigma

 

Queremos enseñarte cómo realizar la calibración de Objetivos Sigma. Nos gustan los objetivos de Sigma ART: Muy luminosos, buena construcción y una calidad brutal. Llevamos dos años trabajando con ellos y nos sentimos muy cómodos ultilizandolos a cualquier focal sabiendo que nuestras imágenes tendrán una nitidez que pocos objetivos de otras marcas pueden alcanzar.

El único problema que podemos achacarles es que suelen tener algo de frontfocus o backfocus y que provoque que no podamos tener esa nitidez de la que os hablamos. Para eso Sigma sacó su USB Dock, un aparato que se conecta al objetivo y a tu ordenador para que puedas modificar el microajuste de enfoque, y además podrás hacerlo para cuatro distancias diferentes, algo imposible en los objetivos de otras marcas, que sólo te permiten hacerlo para todo el objetivo, de forma que muchas veces tendrás alguna distancia, casi siempre cuando enfocas lejos, al infinito, que flojea en enfoque.

Siguiendo paso a paso este vídeo podrás calibrar el microajuste de enfoque con tu cámara, y a partir de los valores de frontfocus o de backfocus que saques, una vez aplicados a tu objetivo a través del Sigma USB Dock, conseguirás que tu objetivo enfoque perfectamente a cualquier distancia. Y lo mejor de todo es que estos ajuste se los haces al propio objetivo, de forma que si lo pones en otra cámara seguirá enfocando perfectamente.

Si quieres adquirir alguno de estos objetivos para Canon o para Nikon, o el USB Dock, os dejamos una selección de los que más nos gustan, al mejor precio y siempre con la garantía que te puede dar Amazon:

 

¿Por qué una buena gestión de color?

Nuestro trabajo audiovisual se centra sobre todo en un sentido: la vista. Desde la creación de nuestra obra hasta el momento de la visualización por parte del cliente. Los colores, el contraste, la luz,.. son elementos que afectan nuestro trabajo y que pueden modificar la percepción que tenemos de él. Ponemos mucho empeño en nuestros diseños, nuestras fotografías, nuestros vídeos para conseguir ese estilo, que es el nuestro, el que nos define, para que después elementos como el tipo de impresión y de papel, o la pantalla donde se visualice cambie sutilmente todo nuestro esfuerzo.

 

La gestión de color viene desde el momento de la toma de la fotografía. Cada una de las cámaras que existen en el mercado tienen una forma diferente de entender el color, incluso entre cámaras del mismo modelo. Después, editaremos esas imágenes en nuestro entorno de trabajo donde el monitor será el encargado de la representación de los colores. De nuevo, cada monitor es diferente. Y por último tenemos el medio en el que el cliente va a recibir nuestro trabajo, que puede ser impreso o a través de una pantalla. Si el medio es impreso, podemos controlar la gestión de color y conseguir una buena gestión de color, aunque después todo pueda cambiar según el tipo de luz con el que se observe esa impresión. Si el medio es en pantalla, perdemos más ese control. Cada dispositivo, dependiendo de su calidad, tendrá una forma diferente de interpretar el color.

 

Por eso como profesionales audiovisuales tenemos que obligarnos y obligar a todo el que trabaje con nosotros a realizar una buena gestión de color, no sólo porque nuestro estilo de color depende de ello, sino porque como profesionales nuestra obligación es entregar al cliente un producto perfecto, con la mejor calidad. Pero como decíamos antes, cada vez nuestro trabajo depende mucho más de las pantallas donde se visualice nuestro trabajo, y tenemos que ser conscientes de ésto para adaptarnos a los nuesvos estándares de color. Debido a ello nosotros planteamos la gestión de color de una forma un poco diferente al resto y la adecuamos a las condiciones que hoy rigen el mercado en cuanto a color y contraste. Además, los medios de impresión han cambiado y también los soportes en papel, los cuales han mejorado y han conseguido una uniformidad mayor. ¿por qué entonces seguir utilizando los valores de calibración que regían la gestión de color durante años, si la mayoría de nuestro trabajo ahora se ven en pantalla y si se imprime se hace en papeles mejores?

 

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Calibración de enfoque para objetivos Sigma

 

Queremos enseñarte cómo realizar la calibración de Objetivos Sigma. Nos gustan los objetivos de Sigma ART: Muy luminosos, buena construcción y una calidad brutal. Llevamos dos años trabajando con ellos y nos sentimos muy cómodos ultilizandolos a cualquier focal sabiendo que nuestras imágenes tendrán una nitidez que pocos objetivos de otras marcas pueden alcanzar.

El único problema que podemos achacarles es que suelen tener algo de frontfocus o backfocus y que provoque que no podamos tener esa nitidez de la que os hablamos. Para eso Sigma sacó su USB Dock, un aparato que se conecta al objetivo y a tu ordenador para que puedas modificar el microajuste de enfoque, y además podrás hacerlo para cuatro distancias diferentes, algo imposible en los objetivos de otras marcas, que sólo te permiten hacerlo para todo el objetivo, de forma que muchas veces tendrás alguna distancia, casi siempre cuando enfocas lejos, al infinito, que flojea en enfoque.

Siguiendo paso a paso este vídeo podrás calibrar el microajuste de enfoque con tu cámara, y a partir de los valores de frontfocus o de backfocus que saques, una vez aplicados a tu objetivo a través del Sigma USB Dock, conseguirás que tu objetivo enfoque perfectamente a cualquier distancia. Y lo mejor de todo es que estos ajuste se los haces al propio objetivo, de forma que si lo pones en otra cámara seguirá enfocando perfectamente.

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